Anemia Fetal

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La anemia fetal es una enfermedad que se caracteriza por una disminución progresiva de los glóbulos rojos (eritrocitos) en la sangre fetal disminuyendo así el nivel de hemoglobina y hematocrito.

La disminución grave de eritrocitos puede ocasionar un fallo cardíaco (hidrops) en vida fetal y en consecuencia la muerte antes del nacimiento. Además, la anemia grave tiene un riesgo alto de daño neurológico y secuelas a largo plazo.

La causa más común es la isoinmunización que se presenta en mujeres con grupo sanguíneo Rh negativo cuya pareja es Rh positivo y consiste en la producción materna de anticuerpos contra los hematíes fetales como respuesta a una sensibilización previa. Otra causa es la infección aguda por Parvovirus B19 que puede detectarse mediante un examen de sangre materna.

Para detectar anemia fetal, toda embarazada con isoinmunización, hidrops fetal (derrame pericárdico, hidrotórax fetal, edema subcutáneo, ascitis) ó infección por Parvovirus B19 (IgM positiva) debe ser valorada por médicos expertos en Doppler con la finalidad de realizar una evaluación de la circulación cerebral fetal (arteria cerebral media) y confirmar el diagnóstico con la obtención de una muestra de sangre fetal por cordocentesis.

En los casos con anemia grave, la transfusión sanguínea es el único tratamiento capaz de evitar la muerte fetal por fallo cardiaco. Este procedimiento aumenta la posibilidad de sobrevivir al nacimiento y disminuye el riesgo de daño neurológico.

La intervención es de mínima invasión y se realiza con anestesia local a la madre. Se utiliza una aguja de 2mm de diámetro que atraviesa el abdomen materno y se introduce dentro del cordón umbilical del feto. En algunos casos, como la isoinmunización, es necesario realizar más de una transfusión intrauterina, ya que los glóbulos rojos fetales se continúan destruyendo durante el transcurso del embarazo.

¿Qué ofrece Medicina Fetal México? 

Contamos con especialistas en Medicina Fetal para confirmar o descartar el diagnóstico de esta enfermedad y en caso necesario realizar una transfusión intrauterina. Nosotros recomendamos la realización de este procedimiento en todo feto menor de 35 semanas de embarazo pues posterior a esta edad se beneficia igualmente de una transfusión postnatal.